EL DIVINO ANTICRISTO FUE TERCERINO

EL DIVINO ANTICRISTO FUE TERCERINO

Cuando un hombre presta su juramento de voluntario no sabemos que suerte correrá en su vida bomberil. Unos se quedan toda la vida, otros desertan a poco andar, otros hasta llegan a dar la vida en auxilio de sus semejantes.

El 13 de Septiembre de 1979, José Onofre Pizarro Caravante, obedeciendo a su espíritu de entrega, se convirtió en voluntario Tercerino y nadie hubiera podido adivinar cual sería su suerte. La vida a veces nos juega malas pasadas y a Pizarro ésta lo doblegó, arrebatándole la claridad de su mente y sumiéndolo en un mundo fantástico donde para su felicidad, él era el protagonista.

Tras un breve lapso de permanencia y de prestar asistencia a los actos del servicio, dejó la Compañía y poco a poco fue adquiriendo el singular personaje con que fuera reconocido prácticamente en toda la ciudad de Santiago. Tomando ya su nueva fisonomía lo vimos convertido en el “Divino Anticristo” como el mismo se bautizara y su empeño en reclamar lo que estuviera mal (en cualquier ámbito del acontecer nacional) lo materializaba en sus manuscritos que periódicamente vendía o repartía (algunas veces dejándolos en su ex Cuartel).

En ocasiones, en encuentros casuales con su ex Compañía, parecía experimentar retazos de su vida pasada y no vacilaba en demostrar su afecto por los hombres de casco.
Era un individuo pacífico que ahora vivía en la calle. Los intentos por darle luz a su cerebro terminaron en fracasos. Se le dejó vivir esgrimiendo su palabra contra las injusticias de los tiempos actuales.

Esta madrugada terminó su lucha y fue encontrado junto a su carro de supermercado en el sueñísimo eternísimo.

Que descanses por fin en paz.

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