Natalicio de Benjamín Vicuña Mackenna

Hijo de Pedro Félix Vicuña y de Carmen Mackenna, hija de Juan Mackenna. Nació en Santiago el 25 de agosto de 1831. Descendiente de importantes miembros de la élite nacional, como su abuelo materno Juan Mackenna O’Reilly, general del Ejército en la independencia chilena, y su abuelo paterno, Francisco Ramón Vicuña Larraín, presidente de la República (interino) entre julio y octubre de 1829.

Cursó sus en el Colegio de Cueto, donde fue categorizado como un alumno indisciplinado. Su enseñanza secundaria la realizó en el Instituto Nacional, continuando sus estudios superiores en la Universidad de Chile.

Ingresó joven a la política. Con tan solo 18 años fue secretario de la Sociedad de La Igualdad, creada en 1850 con el fin de integrar a los artesanos dentro del proyecto político liberal. Secretario de la Sociedad de la Igualdad de Francisco Bilbao, en 1851 participó en el motín de Urriola, la Batalla de Petorca, el Sitio de La Serena, y la guerra civil en el bando contrario a Manuel Montt.

Condenado a muerte, escapó y se exilió luego del fracaso de la insurrección. Desde 1852 hasta 1856 permaneció fuera de Chile, visitando Estados Unidos y gran parte de América e Inglaterra, donde se impregnó de la cultura y arquitectura europeas.

Junto a un grupo de jóvenes intelectuales, tales como Miguel Luis Amunátegui, Diego Barros Arana y Domingo Santa María, fundó la Sociedad de Instrucción Primaria en 1856.

El presidente Federico Errázuriz Zañartu, le ofreció el cargo de Intendente de Santiago, puesto que Vicuña Mackenna aceptó de inmediato, dedicándose de lleno a cambiar el rostro de la capital.

Durante su paso por la intendencia (1872-1875), realizó colectas públicas además de cuantiosos y desmedidos gastos para el hermoseamiento de la ciudad, intentando imitar tendencias europeas (en especial de Francia), siendo su obra magna, el paseo del cerro Santa Lucía que perdura hasta hoy.

El 8 de Diciembre de 1879 jura como voluntario de la Tercera, siendo elegido en esa misma sesión Director para el año 1880, por 38 votos a favor de los 40 sufragios emitidos. Alcanzó a permanecer durante seis años en las filas tercerinas mientras desarrollaba paralelamente un mundo gigantesco de actividad y creaciones. Cientos de libros escritos, miles de artículos en revistas y periódicos; parques, cerros, urbanizaciones; Intendente, diputado, senador, candidato a la Presidencia de la República; miembro de la Academia Española de la Historia, de la Academia Imperial del Japón; revolucionario, diplomático y bombero. Es posible imaginar el dolor de Vicuña Mackenna ante la terrible tragedia del Templo de la Compañía.

José Luis Claro tardó 18 días en crear el Cuerpo de Bomberos; Vicuña Mackenna, 20 días en publicar la visión más completa y objetiva del drama en su libro “El Incendio del Templo de la Compañía de Jesús”, donde incluso aparece la lista completa de las víctimas. Incorporado a la Tercera el 8 de diciembre de 1879, esa misma sesión lo elige Director, permaneciendo tres años en el cargo. Alejado de él, escribe el 23 de diciembre de 1883 un folletín titulado “La cuna del Cuerpo de Bomberos”, donde rinde un emocionado homenaje a Meiggs, Claro y a su adorada Tercera, denominándola “Buin 1° de Línea del Cuerpo”. Dos años más tarde, a los 55 años, dejaba de existir en su hacienda de Santa Rosa de Colmo (Concón). Por su obra, y su amor hacia su Compañía, no cabe duda que Mackenna entendió el espíritu tercerino.