V.H Ángel Bravo Ramírez

A las 23:40 del tercerino día del tercerino mes, nuestro Voluntario Honorario Sr. Ángel Bravo Ramírez (QEPD), dejaba este mundo para formar en las filas de la Heroica celestial. Con tristeza, su hijo Ricardo a la distancia nos comunicaba el deceso de su padre.

El tres del tres (tres de marzo), es una fecha importante para nosotros los Tercerinos. En ella, nuestro amor a la Heroica nos vuelca en alegres sentimientos y grata convivencia con nuestros hermanos de ideal; no obstante, en esta ocasión, la alegría propia de la celebración se mezcló con la tristeza más profunda por la pérdida de uno de los nuestros.

Don Ángel Bravo llevaba años radicado en México, más la distancia nunca fue impedimento para que este caballero del fuego se hiciese presente el tercer día de cada mes con un saludo a la distancia a cada uno de sus hermanos, demostrándonos que el amor por la compañía no conoce fronteras.

La Casa del Fundador agradece las muestras de cariño y apoyo para con nosotros y familia de nuestro Voluntario Honorario Sr. Ángel Bravo Ramírez (QEPD). Para honrar su memoria, compartimos unas palabras de homenaje dedicadas a su persona con el motivo de la competencia en su nombre realizada el año 2012.

PALABRAS EN HOMENAJE A
ÁNGEL BRAVO RAMIREZ
CON OCASIÓN DE COMPETENCIA INTERNA
“HOMBRES ILUSTRES” 17 DE MARZO DE 2012

Cada vez que un joven se para frente a la testera escoltado por nuestros fundadores y nuestros mártires, y en presencia de los señores oficiales, voluntarios y seres queridos promete dedicar el resto de su vida a la causa bomberil, hemos de hacer fe en el  propósito emanado de su generoso corazón. Más tarde, el destino actuará haciendo que algunos se aparten del camino y otros comprometan su entrega durante toda su existencia.

El 28 de abril de 1949, hace 63 años, en el viejo Cuartel de Santo Domingo, un joven de 22 años, llamado Ángel Bravo Ramírez se unía a las filas tercerinas trayendo como regalo su gran entusiasmo y pasión por el servicio. Este actuar le llevó prontamente a asumir responsabilidades que en su hoja de vida quedan consignadas; Teniente Segundo, Teniente Primero, Capitán e Inspector General, esta última responsabilidad en el Departamento de Estudios Técnicos, entidad que el mismo creara, (hoy Departamento de Investigación de Incendios), tarea que le encomendara el Comandante Alfonso Casanova.

Su actuar como digno hijo tercerino también quedó plasmado en el Cuadro de Honor que honró su constancia los años 1950 en el segundo lugar, 1952 en el cuarto lugar, 1953 en el primer lugar y 1954 en el segundo lugar. Su hoja de vida además indica que se le entregó la calidad de Voluntario Honorario en la Cuarta de Valparaíso.Los diez primeros años del voluntario Bravo eran un augurio de que la Tercera brillaría a futuro con este servidor, que seguramente alcanzaría las más altas responsabilidades en el Cuerpo.

Pero la excelencia de Ángel Bravo Ramírez no sólo era demostrada en el rigor bomberil, sino también en su vida privada y laboral. Es así, que prontamente debió hacerse cargo de las empresas W.M. Jackson, Inc. como Director General de éstas, debiendo establecerse en México. Nuestro bravo voluntario Bravo, acogiendo ese gran desafío para su desarrollo personal, hubo de pagar el costo de alejarse de su amada Tercera Compañía, hace ya más de cincuenta años.

Cabe destacar que, residiendo en ese país, y en recompensa a los servicios prestados en la embajada de nuestro país, el Presidente Eduardo Frei lo nombró Cónsul Honorario de Chile, estableciéndose una amistad que convertiría mas tarde al Presidente en padrino de su hijo Eduardo.

Hoy, que en nuestro cuadro de antigüedades su nombre aparece honroso en el segundo lugar, la Compañía se reúne para homenajearlo a la distancia.

Ciudad de México está lejana y 6.600 kilómetros separan a Ángel Bravo de su Cuartel.  Y sin  embargo no lo pareciera ya que su corazón no ha dejado por un solo instante de latir como si estuviera a nuestro lado.

Ángel Bravo no ha podido estar en el pitón tercerino para combatir al enemigo, Ángel Bravo ha tenido que soportar a la distancia la pérdida de un compañero sin poder formar parte de su guardia de honor. No ha podido compartir la mesa tercerina el día tres, ocasión en que sólo podemos escuchar su grito de agua fuego lanzado destemplado desde el piso 11 de su departamento en esa distante ciudad.

Estará en su mente quizás su última visita en el año 2005, coincidente con la Competencia José Miguel Besoain, evento en que tuvo la ocasión de volver a vestir el uniforme tercerino, marchar junto a sus pares y responder ¡firme! a la lista. Quizás todavía sienta el abrazo apretado que en esa ocasión lo fundió a don René Tromben y  le hiciera derramar lágrimas. Quizás presintió el dolor que se nos avecinaba y tomó el avión de regreso a México el mismo día que nos llenábamos de orgullo y tristeza con la pérdida de Daniel Castro.

Hoy, aunque no lo parezca, Ángel Bravo Ramírez está aquí junto a nosotros para recibir su justo homenaje. Las distancias nada pueden con el amor tercerino.